martes, 27 de marzo de 2012

Fotografía de catástrofes: Fukushima


Siempre que suceden catástrofes de gran envergadura, el mundo se detiene, los medios se hacen eco de lo sucedido y, en cuestión de horas, la noticia ha dado la vuelta al mundo. Este es el caso que sucedió en Fukushima hace ya más de un año, cuando un sismo seguido de un tsunami, causaron el pánico por alerta nuclear en todo el país.

Esta es una de las muchas fotos que hoy asociamos a esta desgracia sin precedentes y que  transmite un sentimiento de inseguridad y de tragedia a cualquiera que la vea.
Pero independientemente de los recuerdos o sentimientos que la foto pueda generar, la fotografía ha sido utilizada una y otra vez durante las semanas posteriores al accidente para generar una angustia, y hacer pensar al mundo que Japón entero estaba en ruinas.
Y la única razón de todo eso es que la tragedia vende. Con este tipo de noticias, el espectador se queda pegado al televisor, se compra los diarios y generan beneficios. Esto no pasa desapercibido para los medios que buscan el morbo de la catástrofe e informa de manera escabrosa manipulando muchas veces la información para crear una visión del incidente errónea.
 Japón no estaba en llamas, ni bajo una nube de radiación que iba a matar a todo el mundo. Sí que es cierto que se encontraban en estado de alerta por las fugas radioactivas de la central y que el terremoto seguido del tsunami habían causado estragos por la zona, pero de ahí a pensar que el país estaba acabado, hay un buen trozo.
En definitiva, esta foto no solo nos enseña la magnitud del incidente, sino que también sobre como los medios pueden llegar a utilizar la información que les llega, como seleccionan lo que más les conviene para dar al mundo unas noticias “verídicas”. 

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